Una mirada no dice nada, y al mismo tiempo, lo dice todo.
Escucho a Xhelazz en el reproductor de música de mi móvil mientras espero en la parada del autobús. Los cascos son un absoluto despropósito, y me hacen daño en la oreja, pero es un mal necesario. Escuchar las cosas que dice ese gran filósofo de Zaragoza siempre me hace reflexionar sobre la vida. Miro a la gente que hay a mi alrededor. En la parada, una pareja de ancianos despotrica contra el servicio de transporte público, alegando que son una vergüenza los tiempos de espera que tiene esa línea de autobús. Reflexiono sobre el sentido de la frase. No puedo más que estar completamente de acuerdo con ellos, a mí también me empieza a cansar esta situación, máxime cuando voy con prisa, ya que llego tarde a clase. Pero como no puedo hacer nada más que esperar, pues es lo que hago, esperar. Sigo mirando a mi alrededor. Padres llevando a sus hijos al colegio, personal del servicio de limpieza de la comunidad patrullando mientras desempeñan su labor con eficacia. Siempre fui muy empático, y no soporto cuando la gente tira algo al suelo sin pararse a pensar que habrá otra persona que lo tendrá que recoger porque el esfuerzo de alcanzar una papelera es demasiado grande. Son cosas que me exacerban hasta un punto que seguramente se salga de la lógica, pero la verdad es que en algunos aspectos, mi vida nunca ha sido muy lógica. Reflexiono sobre el sentido de la frase: “Una mirada, no dice nada, y al mismo tiempo, lo dice todo”. ¿Qué querrá decir con ello? Pienso más de la cuenta en ello, cuando posiblemente, no tenga ningún significado descifrable. Quizás ese sea mi mayor problema, que pienso demasiado en las cosas. A veces debería dejarme llevar más por el viento sin pararme a pensar en las consecuencias de mis actos… no sé, de nuevo estoy pensando demasiado.
…“Por eso estoy cosiendo esperanzas para el invierno”…
Se acerca el final de la canción y aún no he llegado a ninguna conclusión. Hay que ver lo que da de sí una espera en la parada del autobús, he empezado escuchando un buen tema de Xhelazz y he acabado replanteándome mi existencia. No he llegado a ninguna conclusión útil, pero da lo mismo, porque ya llega el autobús.
…”me duele admitirlo, pero quiero llenar el vacío de quien tiene algo que decir y no puede decirlo”.
Termina la canción y me preparo para la siguiente, que esperemos sea igual de buena o mejor, aunque está complicado. Tomo asiento en el autobús y me encamino hacia mi destino.
No, si al final vas a lograr que tenga que escucharme las canciones que me pasas. Me alegro del tono que se ve bastante más positivo que en las anteriores y ¡a mí si que me gusta que pienses tanto!
ResponderEliminarAunque me vuelvas medio loca en tus consideraciones con los Svedberg que, por cierto, me he seguido planteando.
Jajaja pues claro que deberías. Sí, bueno, es que suelo estar más inspirado cuando me cabreo, ya te dije, pero hoy no sé, me apetecía escribir. Jajaja y eso... ¡no es culpa mía! Cárgate a Santarén y listo.
ResponderEliminarme gusta mucho, pero de verdad.
ResponderEliminarGracias, aunque solo tengo dos seguidoras, gracias a las dos por el apoyo ;)
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